La marca Škoda lleva produciendo tecnología y vehículos de vanguardia  desde los primeros días de la industria automovilística. La pasión por la movilidad encontró su expresión inicial en las bicicletas, seguidas de las motocicletas y, por último, los autos. Iniciamos aquí una serie de artículos en los que conoceremos la historia de Škoda a través de sus autos.

La historia de Škoda comienza en 1895 con un taller de bicicletas llamado L&K por sus fundadores, Václav Laurin y Václav Klement. El éxito les llevó a fabricar también motocicletas y en 1905, su primer auto. En 1924, L&K pasó a llamarse Škoda, iniciando una saga de autos caracterizados siempre por tener la mejor tecnología y diseño de su época. Conozcamos algunos de esos autos.

El primer auto de la historia de Škoda

Impulsados por su éxito fabricando motocicletas, en 1905 L&K sacó a la venta el L&K Vouiturette A, su primer auto. Estaba equipado con un motor de dos cilindros en V de siete caballos de potencia y 1000 cm3, que permitía al auto de 600 kilos alcanzar la velocidad de 40 kilómetros por ahora. En su época, el auto impresionó por su gran usabilidad y robustez, así como por su ajustado precio.

Uno de los mejores autos de su época

Saltamos varias décadas en nuestro viaje por la historia de Škoda y nos plantamos en 1964, año de fabricación del Škoda 1000 MB. Para su época, supuso un cambio radical en diseño y estructura, con un motor situado en la parte trasera que era el más avanzado de su época y un espacioso interior con cuatro puertas que le hizo ser considerado uno de los mejores autos de su época en la categoría de un litro. El Škoda 1000 MB creó un nuevo estándar de comodidad, desempeño y tecnología, vendiendo más de 440.000 unidades mientras estuvo en fabricación.

La primera versión de un clásico de Škoda

Volvemos a viajar a través de la historia de Škoda hasta llegar a 1996, un año que fue clave en la historia de Škoda en el que apareció la primera versión del Octavia. El Škoda Octavia I es un auto mítico no solo por ser el primer auto de Škoda desarrollado tras la fusión con Volkswagen sino por ser el primer vehículo de la marca checa desarrollado tras la caída del muro y el fin de la guerra fría. El Octavia fue también el primer Škoda con frenos de disco en las cuatro ruedas, y estaba equipado con aire acondicionado y dirección asistida. El Škoda Octavia I vendió casi 1.500.000 autos en su ciclo de vida e impulsó a Škoda para convertirse en la marca global que es hoy.

Esto es solo parte de la historia centenaria de Škoda, una marca con un rico pasado y un presente lleno de increíbles autos que puedes conocer en Daniel Achondo, la Embajada de Škoda en Chile. Descubre la gama Škoda haciendo clic aquí.